Un grito de Guerra

Un grito de guerra, tambien denominado un llamado a las armas suele ser una palabra, frase o sonido simple, que con identidad brinda la fuerza y la garra para que todos los miembros o seguidores se unan a la acción o a la batalla.

En el año de 1935 aparecio la porra "Ixtlixóchitl" que algunos se lo ameritan a Anibal Gallegos, entonces estudiante de la ESCA

"Ixtlixochitl, Reina de Xochitl, Moctezuma Ilhuicamina, Cacamá
¡Politecnico,
Politécnico
Ra, ra, ra!"

En el Archivo Histórico del Decanato del IPN, en el expediente de Himnos y Porras, acerca del “Huélum” se encuentra la siguiente entrevista realizada por el Ingeniero Jesús Noguéz, con motivo del Cincuentenario de la Legendaria Selección de Escuelas Técnicas, en la que Víctor Chambón, ex jugador del primer equipo de fútbol americano del Politécnico, y en aquel entonces entusiasta compositor de cantos y porras, comentó lo siguiente:

En el año de 1937, siendo miembro del equipo de fútbol americano, y al saber que en el año anterior (1936) el suscrito había hecho algunas canciones que cantábamos los jugadores del equipo de fútbol americano del IPN, se acercó a mí un grupo de jóvenes y jovencitas que estaban iniciando el primer grupo de directores de porra del Instituto y me plantearon la necesidad de crear una porra institucional, ya que en aquél entonces sólo existían las porras propias de cada escuela, como el ¡Rueda, llanta y volante! del ITI (Instituto Técnico Industrial) y otras.

En la Universidad Nacional ya gritaban el ¡Goya!, que emanó del hecho de que para reunirse los de la Prepa de San Ildefonso, a la llamada de ¡al Goya¡ se juntaban en el cine Goya que estaba a la vuelta de la esquina.

Ahora bien, para reunir a los estudiantes y para invitarlos a faltar a clases, en el Poli se escuchaba el grito de ¡huelga, huelga! Y basado en ello se me ocurrió utilizar la palabra ¡Huélum!

Decidimos también que no se utilizara la palabra rah, rah, porque estaba en el Goya y porque era una palabra porrística usada en casi todo Estados Unidos; una  jovencita hizo el comentario de que el Politécnico era gloria, y otra persona insistía que la porra debía de ser de mucho pegue, y como consecuencia natural brotó la palabra cachiporra (instrumento que la policía utilizaba frecuentemente para reprimir a los huelguistas). Total, después de algunas horas de plática y discusiones y como consecuencia de las mismas surgió la porra que ustedes conocen:

¡Huelum!
¡Huelum!
Gloria…
A la cachi cachi porra,
A la cachi cachi porra,
Pin pon, porra
Pin pon, porra
¡Politécnico!
¡Politécnico!
¡Gloria!

Repito que a la fecha, desgraciadamente no recuerdo los nombres de los componentes de este grupo de jóvenes entusiastas, pero aquí queda mi sincero reconocimiento para todos ellos”.”

Victor Chambón Burgoa, 16 de Marzo de 1985